El inicio de esta canción se siente como el de una canción de
cuna, con estos sonidos tintineantes y tranquilos, esos que invitan a tomarte
un respiro. Esos sonidos después se unen a un piano tranquilo y relajado, para
darnos un tema que se disfruta mejor con audífonos y que justo invita a tomarte
un momento y dejar que la música nos invada y despierte sentimientos. Y es que
cada verso, además de estar acompañado del piano nos va ofreciendo tonos cargados
de melancolía.
La voz de su intérprete me recuerda a la de algunas intérpretes
de temas de caricaturas orientales, su voz es dulce y aguda, ella aporta esta
parte nostálgica a la canción, porque en cada verso se siente la emoción de
ella al cantar. Es una de esas canciones que logra no solo desconectarte del
mundo, logra conectarte con tus emociones y eriza la piel hasta la última nota
del piano que se desvanece con calma.
¡Esta canción transmite calma y logra erizar la piel!
