He de decir que el sonido y la parte vocal de esta canción
conservan un tono característico inglés que, de por sí, ya enamora. Y es que en
cuanto le des play vas a encontrar ese tono animado y casi de himno que alguna
vez llegaron a popularizar The Beatles, y no estoy diciendo que suene a ellos,
pero tiene toda esencia, clase y finura de un tema inglés.
La canción logra transmitir, a través de su melodía, un
toque animado, casi brillante, es de esas canciones que quieres corear junto a
su cantante, que te levantan el ánimo cuando este está por los suelos, y es que
simplemente aquí la guitarra brilla de igual modo que la voz, así como también
esa batería va marcando el ritmo de forma delicada y energética. Esta canción
es el shot de buena vibra que necesitas para iniciar el día con un rock festivo
y que te lleva de regreso a los 70s.
¡Una canción que rescata el rock inglés!
