Esta canción nos ofrece un rock atmosférico, nostálgico y
que cuenta una distopía que logra capturar la esencia del rock melancólica de
Pink Floyd. Lo que me llama la atención de esta canción es justamente la capacidad
que tiene para crear y transportarnos a una época lejana, en donde también
rescata esos sonidos de bandas famosas y, de cierta forma, les hace un homenaje
a través de esta canción.
De esta forma, lo que tenemos con este rock es un sonido que
llega a sonar instrumental, en donde la voz de su intérprete llega a erizarnos
la piel con ese canto tan pausado, tranquilo, pero también cargado de nostalgia,
de una sensación de saber que hay algo que está fallando o está faltando en
este mundo. Este es el tipo de canciones que se disfrutan por su sonido, pero
que también te dejan una reflexión, te quedas pensando en el mensaje detrás de
la letra, incluso del título que lo acompaña, porque sí, el título y un poco de
la historia tiene ese aire cinematográfico de “El expreso del miedo”.
¡Un tema que tiene un aire cinematográfico!
