La guitarra nos da muestra de su energía desde el inicio, a
la que luego se le une una batería que golpea con contundencia entre versos,
pero es sin duda, la guitarra quien se lleva la pista principal con su textura
rockera. Hay frescura en su sonido, pero también está esa sensación de estar
escuchando un clásico del rock, y el mérito también se lo lleva la
interpretación vocal.
Y es que su vocalista tiene esta voz que transita entre lo
grave y algunas notas logra darlas más agudas. Cerca del minuto 2:38 hay un riff de guitarra
que suena legendario, de esos que uno, como escucha, quiere imitar con su
guitarra imaginaria, y es que la canción te tiene tan absorto en su sonido y
ambiente que logra crear conexión con la banda. De este modo, la canción logra un
equilibrio entre la energía moderna y la nostálgica, en donde guitarra y voz se
complementan para mostrarnos un rock fresco que, seguramente, va a conectar con
fans del rock clásico y nuevos seguidores.
¡Un rock que combina l energía moderna y el espíritu de un clásico!
