Este tema nos recibe con una guitarra melódica ágil y atmosférica,
al mismo tiempo resuena la batería y unas campanitas que dan este toque cercano
a la melodía. Luego la canción adquiere un tono más cercano al pop punk, en
donde la nostalgia es parte de la esencia de la canción. Y es que la melodía
tiene este toque orgánico y hasta tierno que toca fibras.
La interpretación vocal también mantiene este tono medio
melódico, aunque por momentos logra agudizar solo un poco la voz, sin perder el
tono nostálgico que ya dejó marcada la melodía. Lo que me gusta de esta canción
es que la melodía y la voz se sienten justo como esa transición musical a los
años 2000 en donde la música emo marcó a una generación, por este sonido que mezclaba
letras nostálgicas y una melodía que, en apariencia, podía sonar alegre, tal
como lo hace 1999. De esta forma, la canción logra combinar nostalgia y melodía
con el espíritu punk de inicios de siglo.
¡Un pop punk que nos transporta a inicios de los 2000!
